Aquí huimos cuando queremos pensar....

Este es un sitio de opinión. ¡Bienvenidos!

31/1/11

Somewhere in time...

Comienza mi día con la triste noticia de la muerte de John Barry y algo por dentro se me retuerce de pena. No voy a enumerar aquí la ingente cantidad de obras de arte que compuso, ni haré mención a los cientos de premios recibidos a lo largo de su vida. Eso lo podeis encontrar buscando en la wikipedia con un solo click del mouse. Solo diré que con su muerte se va una de las personas que mejor ha sabido evocar conceptos tan inabarcables como la elegancia, el peligro, la melancolía, la aventura y el amor. Y todo a través del exquisito y universal lenguaje de la música gracias al cual, la gran mayoria de nosotros, hemos tenido el privilegio de saber de él antes de ni tan siquiera haber escuchado su nombre. Sirvan estas escasas palabras como homenaje a este gran compositor que hoy nos deja. Su legado, por fortuna, seguirá con nosotros durante mucho tiempo. Gracias maestro.
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28/1/11

LA PRINCESA MONONOKE. 1997. Hayao Miyazaki *****

Recuerdo el impacto que me produjo esta cinta el año de su estreno. Verla en pantalla grande fue un auténtico regalo que atesoro en mi memoria. A día de hoy, casi quince años después de aquello, puedo decir sin miedo a equivocarme que no ha perdido ni un ápice de la intensidad con la que fue creada.
Una película que bien pudo haber sido realizada como contundente respuesta a los que proclamaban la muerte de la animación tradicional con la llegada del 3d, pues gracias a su virtuosismo técnico y a lo ambicioso de su planteamiento demuestra lo que pueden llegar a hacer un grupo de japoneses encerrados en un estudio durante algo más dos años. La exuberancia de su puesta en escena, la belleza de los paisajes, el excelente trabajo de caracterización de los personajes y una gran banda sonora compuesta por Joe Hisaishi hacen de ella una de las obras cumbres dentro del cine de animación japonés. La historia épica y operística, ambientada en un Japón feudal que deja paso a la revolución industrial del hierro, además de combinar a la perfección el drama y la comedia, contiene alguna de las mejores secuencias de acción del cine moderno. Con ella el maestro Miyazaki también nos hace reflexionar sobre la relación del hombre con la naturaleza, sobre la inminente necesidad de simbiosis entre ambos, pero también sobre la destrucción a la que los seres humanos parecemos estar inevitablemente ligados. Cómo digo, una obra maestra de Japón para el mundo.

26/1/11

THE WOLVES IN THE WALLS. 2003 Gaiman & McKean *****

Qué ocurriría si un día comenzaras a escuchar lobos dentro de tus paredes, ¿te preocuparías? ¿Saldrías corriendo o te quedarías a enfrentarlos? Neil Gaiman sabe de sobra lo que harías y por si no te lo crees te lo cuenta en apenas 50 páginas maravillosamente ilustradas por Dave McKean. En este pequeña obra, a medio camino entre el cuento y la novela gráfica, los dos autores británicos nos regalan una estupenda fantasía para todos los públicos (abstenerse licántropos y otras razas de la noche). El primero a través de una prosa escasa pero precisa, que desgrana una historia misteriosa, terrorífica y divertida a partes iguales. El segundo con unas excelentes ilustraciones y un dominio de la iluminación impecable.
Gaiman, como ya nos tiene acostumbrados, enfrenta a una solitaria niña a un mundo de peligros sobrenaturales y la rodea de una familia terroríficamente real. Y nos lo cuenta cono si compartiera con nosotros un pequeño secreto, con una complicidad cálida y acogedora. McKean por su parte sin dejar a un lado el surrealismo de sus portadas para la serie Sandman, apuesta por una ilustración más realista pero igual de personal. Cada imagen es un triunfo de la composición y del diseño, y cada cambio de página la confirmación de que no podrás quitar tus ojos de esta obra maestra del cuento moderno. Si deseas asomarte al universo fantástico de Gaiman o te apetece volver a experimentar el sentido de la maravilla que tenias siendo un niño, este es sin duda un buen comienzo.

1/1/11

THE LAST SAMURAI. 2003. Hans Zimmer *****


En 2003 Hans Zimmer, el compositor del Rey León y de Gladiator entre otras, nos regaló esta estupenda composición. Desde entonces no he dejado de escucharla una y otra vez, y siempre recurro a ella como si de mi fortaleza de la soledad se tratara. En ella encuentro la paz que necesito cuando todo a mí alrededor se vuelve estrés y cansancio, y lo que recibo a cambio es orden y claridad de pensamiento. Quizá sea por esa razón que la he escogido para escribir mi primer post en este blog. El último samurái es un viaje musical por un tiempo y una cultura tan alejados del momento que nos ha tocado vivir que determinados pasajes parecen haber sido rescatados de viejos códigos guerreros. En la edición de sesenta minutos que se ha hecho de la partitura brillan los momentos épicos, la nostalgia de lo efímero, y por supuesto la tradición de la cultura japonesa. Hans Zimmer, con su partitura, consigue transportarnos a ese mundo de samuráis conscientes de que su tiempo se acaba, a ese Japón feudal que desaparece en favor de la era industrial importada por los occidentales, y lo hace de mejor manera que las imágenes a las que acompaña. Una bso que consigue trascender esta aventura para todos los públicos en leyenda crepuscular y en recordatorio de un concepto, el honor, que parece haber sido olvidado hace tiempo.

Y todo comienza aquí.....

Recuerdo haber leído años atrás unas palabras del escritor Neil Gaiman que se quedaron grabadas a fuego en mi mente. Los que me conocen las habrán escuchado en incontables ocasiones pues siempre me refiero a ellas cuando quiero expresar mi incondicional amor por la fantasía y la ficción en general. En aquel texto, y sin poder ser fiel a las palabras exactas, creo recordar que Gaiman venía a decir algo similar a lo siguiente:
Para los arquitectos el mundo se compone de edificios, para los músicos se compone de melodías. En mi caso el mundo se compone de historias, cuando lo miro eso es lo que veo”.
Tan acertada y precisa me pareció aquella afirmación que decidí robársela descaradamente.
Desde que tengo uso de razón he amado la ficción tanto o más que la realidad y la he utilizado como lente de aumento de lo que me rodeaba para poder disfrutar y entender de mejor manera. Libros, comics, películas y música han poblado mi cerebro de tantas y tan alocadas fantasías que para sí las desearía el hidalgo Don Quijote. Y sin embargo lejos de hacerme perder la razón han conseguido aferrarme con más fuerza al mundo de los cuerdos. O eso creo yo….
Sea como fuere, me sirvo de ese amor incondicional para dar comienzo a este blog, en el cual junto a mi gran amigo Payne os ofreceremos opiniones y compartiremos puntos de vista sobre todo aquello que nos apasiona dentro del mundo de la ficción.
¡Bienvenidos!